En septiembre de 2021 una joven de 18 años denunció ante la justicia que fue víctima de una violación grupal durante una fiesta en Calama, en la que participaron varios cadetes juveniles del club de fútbol Cobreloa. La investigación se reabrió tras años de inactividad y, en mayo de 2024, nueve excadetes del club fueron detenidos y formalizados por el delito de violación.
El caso ha estado marcado por diversas irregularidades que han complicado su avance hacia juicio oral, entre ellas:
La Policía de Investigaciones (PDI) extravió una pieza de evidencia clave (la ropa que vestía la víctima), un hecho que generó críticas y un sumario administrativo al interior del organismo.
La defensa de varios de los imputados argumentó que la prisión preventiva que cumplían desde mayo de 2024 era excesiva, dado que el proceso no avanzaba hacia una audiencia de preparación de juicio oral.
En agosto de 2025, durante una audiencia en el Juzgado de Garantía de Calama, se constató que el Ministerio Público no había entregado a las defensas la totalidad de la carpeta investigativa, lo que podría haber vulnerado el derecho a una defensa adecuada.
Como resultado de esas irregularidades, se modificó la medida cautelar de prisión preventiva que pesaba sobre seis de los nueve excadetes. Inicialmente se dispuso arresto domiciliario total, arraigo nacional y prohibición de acercarse a la víctima, decisión que fue posteriormente apelada tanto por la Fiscalía como por la parte querellante.
En resumen: La causa fue reabierta y formalizada tras años sin avances. Hay nueve imputados, con medidas cautelares que han sido objeto de apelaciones.

